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La Obra Social «la Caixa» y Grupo Tangente lanzan un ciclo sobre soledades urbanas

La Obra Social ”la Caixa” y el Grupo Tangente lanzan un pionero ciclo de conferencias y talleres sobre las soledades no deseadas en las ciudades bajo el título “Vínculos Comunitarios y Soledades Urbanas”, en el que también colaboran Madrid Salud y las cooperativas Harrman e Indaga. El itinerario, que arrancará el próximo 31 de octubre y finalizará el 17 de abril de 2020, tiene como objetivo pensar estrategias basadas en los cuidados y la corresponsabilidad  vecinal ante la soledades urbanas, así como la realización de un mapa de experiencias e iniciativas ciudadanas que favorezca el trabajo en red.

Soledad no deseada: ¿Cómo la abordamos?

En los últimos años, la soledad no deseada se ha empezado a considerar un tema de especial interés ante la alta incidencia que está suponiendo este problema en la población en general. Aunque de manera tradicional se ha ligado a la vejez, tal y como apunta la catedrática Ramona Rubio, “la soledad no es un patrimonio de generaciones pasadas ni presentes (…)”, sino que son muchas las personas y grupos sociales que pueden ver afectados por situaciones de soledad: personas mayores, personas sin hogar, personas con diversidad funcional.

Según diversos estudios, existen varios elementos constitutivos de la soledad:

  1. La falta de interacción social desde el punto de vista cuantitativo (cantidad) o cualitativo (calidad).
  2. La percepción subjetiva que el individuo tiene de las relaciones o de las redes de las que dispone.
  3. La experiencia de ser un fenómeno emocionalmente negativo.

Estrategias para mitigarla

En 2015 un estudio promovido por la ONCE concluyó que más de 4 millones de españoles sufren la soledad y esta realidad crece cada año. El 2017, el informe “La conexión social, una prioridad para la salud pública en los EEUU”, subrayaba la falta de compromiso de los gobiernos con este problema y el reto de establecer indicadores y estrategias claras para su diagnóstico y detección.

La preocupación es tan significativa, que las estrategias que se han puesto en marcha son muy variadas: desde la creación en Reino Unido de una Secretaría de Soledad hasta la puesta en marcha de programas de abordaje de la soledad no deseada en España que movilicen el sentido de comunidad a través de redes virtuales o presenciales

Desde el Grupo Tangente llevamos a cabo diferentes proyectos para mitigar la soledad, a través de estrategias preventivas y de intervención, recurriendo a la movilización comunitaria y a la formación de redes de apoyo social, que está demostrando tener resultados positivos para abordar la percepción de soledad y los determinantes sociales que están detrás. 

¿Dónde estás, soledad?

Durante el año 2019 y parte de 2020, desde Grupo Tangente, a través de la financiación de la Obra Social La Caixa, vamos a llevar a cabo talleres, coloquios y conferencias para facilitar la cooperación público privada en la prevención y abordaje de la soledad no deseada, desde un enfoque de interseccionalidad. 

Nuestro objetivo es promover otro modelo de ciudad, los cuidados y la corresponsabilidad en las ciudades a través del ecofeminismo. Además, estos encuentros serán una oportunidad para acercar experiencias de diferentes puntos de España para compartir el trabajo de las redes vecinales.

 

La prevención como remedio ante la soledad no deseada de las personas mayores

Madrid envejece, y entre sus calles y edificios, muchas personas van quedando fuera del sistema, congelados en el tiempo y alejados de los ritmos frenéticos de la gran urbe, hasta sentir en sus vidas una soledad no deseada que asfixia.

Para erradicarla, o aminorarla, el proyecto piloto Prevención de la Soledad No Deseada de Madrid Salud, que gestiona el Grupo Tangente, tiene como objetivo crear músculo vecinal en dos barrios madrileños para mitigar uno de los mayores problemas que acechan a las sociedades del siglo XXI, la soledad no deseada, que va más allá de la falta de compañía, que puede ser buscada, sino que es el resultado negativo de la carencia de relaciones personales.

En el marco del Día Internacional de las Personas Mayores, el proyecto pone sobre la mesa el trabajo preventivo para atacar directamente a la raíz de este mal que emerge en nuestras ciudades y territorios con, cada vez, más fuerza.

¿Cómo se trabaja?

Principalmente, con este proyecto se ha creado una red informal de apoyo dentro de los barrios y se ha puesto en marcha una intervención directa con las personas afectadas, para generar oportunidades de encuentro y mejora del bienestar, a partir de actividades que ofrecen entidades públicas y privadas. Este proyecto piloto de intervención, pionero en España, se centra esencialmente en la percepción subjetiva que el individuo tiene en las relaciones, o de las redes de las que dispone, y se centra en la soledad sentida, que puede ser sufrida por personas que incluso están acompañadas.

Para ello, se está trabajando con la autonomía y autogestión de los grupos, para que cuando el proyecto piloto finalice, permanezca una estructura, un poso sobre el que seguir avanzando en la erradicación de la soledad no deseada.

¿Qué es la soledad no deseada?

La soledad no deseada no tiene que ver exclusivamente con la carencia afectiva, sino que también se entiende como un aislamiento respecto a la participación en el contexto donde la persona desarrolla su vida. En realidad, aparece por factores sociopersonales (paro, viudedad, desempleo…), por echar en falta a otras personas, por dificultades a la hora de ejercer los derechos en la vida cotidiana y por la falta de acceso a la participación en la ciudad.

Entre los desencadenantes, podrían destacarse el acceso a los recursos económicos, la gentrificación, la edad o la estigmatización de la diversidad cultural, entre otros muchos y complejos factores.

Más allá de las personas mayores

A pesar de poner de manifiesto este problema en el Día Internacional de las Personas Mayores, existen muchos segmentos sociales que comparten características, situaciones o elementos comunes que dan lugar a que se conviertan en colectivos de riesgo para sentir soledad.

Entre ellos, destacan las personas mayores, pero no sólo. También personas sin hogar, con diversidad funcional, familias monoparentales, migrantes y hogares unipersonales.

En esta línea, y parafraseando a la psicóloga Ramona Rubio: “La soledad no es un patrimonio de generaciones pasadas ni presentes, es un problema real que pude padecer cualquier individuo”. Y para erradicarla, nuestra mejor arma es la prevención.

 

La red profesional y vecinal de apoyo a la Soledad no deseada: Un activo del barrio de Trafalgar y Almenara para poner en el centro de nuestras políticas y relaciones los estereotipos y barreras que perpetúan la soledad en los mayores