Los servicios sociales de Segovia tienen un Compromiso 20.20

El Compromiso 20.20 orientará hasta 2020 el trabajo de los cerca de medio millar de profesionales vinculados a los servicios sociales de la provincia de Segovia. El documento, un decálogo de principios y compromisos, ha sido presentado públicamente a comienzos de abril, después de ser aprobado por unanimidad por el Pleno de la corporación. Su misión:“Promover, proteger y apoyar la interacción de las personas con su entorno social y, por tanto, su autonomía funcional, su integración familiar y su integración comunitaria en el municipio en el que residen”.

Para llegar a un compromiso coherente, concreto y con unos principios sociales y de calidad ha sido fundamental el acompañamiento de la cooperativa Consultoría Social y Educativa (CSE), que forma parte de Tangente. “Desde CSE hemos apoyado a Diputación de Segovia para ordenar las ideas de futuro que ya tenían esbozadas, para conectarlas con iniciativas innovadoras de otros lugares, y para darles una coherencia y una dirección estratégica. También les ayudamos a plasmar esas ideas de una manera comunicable, es decir, sencilla y clara”, resume Lorenzo Casellas, que tiene una amplia experiencia en la planificación y el desarrollo de servicios sociales.

Presentación pública del Compromiso 20.20

Presentación pública del Compromiso 20.20

En total, Compromiso 20.20 consta de 10 principios que hablan de servicios empoderantes, integrales y personalizados y de los que emanan 30 compromisos. “Acondicionar los centros residenciales para que sea posible desarrollar un modelo de  atención centrado en la persona” es, por ejemplo, uno de los compromisos.

Entre otras variables, CSE ha tenido en cuenta la ruralidad del territorio. “Las poblaciones son pequeñas y dispersas y los servicios tienen que ser cercanos y accesibles”, explica Lorenzo. “Cuanto más cerca de las personas estén los dispositivos en los que se les atiende más se garantiza su derecho a acceder a ellos. En aquellos casos en que la cercanía de esos dispositivos no es posible, son los profesionales quienes se acercan a los lugares de residencia de las personas”, estipula la estrategia en su sexto principio sobre accesibilidad y cercanía.

La calidad, otro de los principios que regirán los servicios sociales, está relacionada con la transparencia y, en ese sentido, la Diputación ya cuenta con un protocolo de transparencia y con cartas de servicios, apunta Lorenzo. “Ahora tendrán que rendir cuentas a partir de indicadores de calidad”.

En este tercer documento de planificación estratégico en el que CSE ha colaborado con la Diputación de Segovia, la acción de consultoría se ha centrado en buscar el compromiso político y de la alta dirección. “Se partía de un trabajo de evaluación donde ha participado toda la plantilla pero hacía falta marcar el rumbo y asumir compromisos. A partir de ahora la concreción de los compromisos se trabajará con la participación intensiva de toda la plantilla; no puede ser de otra manera”.

El campo ya estaba sembrado. Desde 2004, los y las profesionales de CSE han contribuido al desarrollo del Sistema Público de Servicios Sociales de la Diputación de Segovia, acompañando a sus equipos y a sus responsables técnicos y políticos en la formulación y el despliegue de su planificación estratégica, que los ha convertido en un referente de innovación en la organización de Servicios Sociales Básicos.

Bienes comunes y economía solidaria, un feliz encuentro

¿Qué tienen en común los bosques, Internet, un huerto urbano, el patrimonio genético, las semillas o Wikipedia? Todos ellos pueden ser considerados bienes comunes. Los comunes son un sistema de gestión que no es ni público ni privado, por el cual una serie de bienes pertenecen a y son gestionados por una comunidad. Estos bienes pueden ser tanto materiales como inmateriales.

“La lógica de los comunes nos puede ayudar a pensar el cambio social, a devolver el protagonismo a la ciudadanía y a superar la dicotomía público – privado”, explica José Luis Casadevante. Por eso, este integrante de Garua, equipo de Tangente, es uno de los promotores del curso Bienes comunes y economías sustentables. De la economía solidaria a los mercados sociales, que acaba de concluir su segunda edición.

El objetivo del curso es “rescatar una historia que se ha ido actualizando y que conecta con experiencias actuales”, señala Casadevante. La historia de los comunes puede ayudarnos a resolver algunas de las cuestiones candentes de la actualidad, como la democratización de la economía. ¿Hasta qué punto es posible que las personas puedan decidir y gobernar la gestión de sus recursos y necesidades de manera cooperativa y compartida”, se preguntan en la introducción. Así, la primera parte del curso está dedicada a introducir la cuestión de los comunes y los diferentes enfoques, y a enmarcar los debates sobre la gestión de bienes comunes en el contexto de crisis ecosocial actual.

El énfasis en el protagonismo de las personas tiene muchos puntos en común con la economía social y solidaria. Por eso el curso explora también las zonas de confluencia entre las economías basadas en los comunes y corrientes como la economía crítica, la economía feminista o la economía ecológica. “Esas economías críticas tienen puntos de encuentro y uno de ellos es la lógica de los comunes”, apunta Casadevante. De este modo, se propone repensar la cooperación desde la óptica de los mercados sociales y de la economía solidaria, y conocer propuestas económicas y empresariales sinérgicas con la lógica de los bienes comunes

Aunque quizás el concepto de comunes todavía necesita difusión y divulgación, en la práctica encontramos numerosas experiencias que responden a esta lógica. Conocerlas de primera mano es el objetivo del módulo final del curso, que concluyó con la visita al Encuentro MESA, sobre municipalismo y economía social en Andalucía.

“La gestión que da protagonismo a la gente es algo que se introduce más en el día a día que en el discurso”, argumenta Casadevante. “Por ejemplo, en Madrid hay 17 huertos urbanos regularizados y al final de año habrá un total de 40. Eso en el fondo es una gestión ciudadana y comunitaria de espacios verdes”. Casadevante pone también el ejemplo de ayuntamientos como Barcelona, en el que se está produciendo un debate sobre cómo articular la gestión comunal con las políticas públicas, aunque “los ritmos institucionales son muy lentos”.

El curso, que se realiza en la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), es fruto del esfuerzo de Comunaria, una red informal de personas que trabaja sobre la temática de los comunes. Además de la investigación sobre la gestión comunal y la difusión de estos conceptos y prácticas, una de las líneas de trabajo de Comunaria es la formación. En curso, dirigido por Casadevante y Ángel Calle (Universidad de Córdoba) y coordinado por Luis Gonzalez (Garua), se combina formación presencial y online, coloquios, debates y visitas a experiencias de gestión comunal y economía solidaria.

“Tenemos 24 alumnos y alumnas de distintas partes del Estado”, relata Casadevante. “La mayor parte de la gente está vinculada a experiencias prácticas en estos temas: economía social y solidaria, soberanía alimentaria, ecología social. Tenemos hasta una alcaldesa de un pueblo de Extremadura”. La valoración que hace Casadevante de las dos ediciones del curso es muy positiva: “Queremos volver a sacar el curso porque estamos contentos de cómo se está desarrollando”.

«Un mundo roto», nuevo informe del Barómetro Social de IOÉ

El Coletivo IOÉ, entidad de nuestro grupo, ha publicado un nuevo informe, basado en los datos actualizados del Barómetro social, que recoge la evolución de la situación internacional en los últimos 20 años.

El informe «Un mundo roto» muestra tendencias de la situación internacional centrado en indicadores de relaciones internacionales de todos los países del mundo con el fin de ofrecer un diagnóstico general de la situación internacional y del lugar ocupado por España en relación a otros países.

En esta versión se incluyen seis nuevos indicadores relativos a emisiones mundiales de CO2, salud, educación, inversión militar y deuda externa, y presenta una síntesis de las principales tendencias en:
  • Brecha económica internacional (renta y riqueza).
  • Emisiones mundiales de CO2 y brecha ecológica.
  • La salud y la educación en la periferia mundial.
  • El capital transnacional y la deuda externa
  • La ayuda al desarrollo y el gasto militar.
  • Las remesas de trabajadores migrantes.