Juntas Emprendemos vuelve con una segunda edición

“El emprendimiento implica un cambio cultural porque mujeres y hombres hemos sido educados en el trabajo por cuenta ajena. Para las mujeres está el añadido de la socialización de género: suele costar darle un valor a nuestros saberes, ‘se supone que lo haces por amor’. También nos suele costar más decir ‘yo sé hacer esto’…; y emprender es exponerte, ponerte en el centro. Pero, por otro lado, las mujeres suelen tener más facilidad para relacionarse de forma cooperativa y eso es muy interesante para emprender en una sociedad en red”.

El proyecto interrerritorial para el emprendimiento social de mujeres Juntas emprendemos parte de las dificultades y de las potencialidades que tienen las mujeres a la hora de emprender, tal y como nos explica Eva Calavia, la coordinadora en Madrid.

La primera edición de Juntas Emprendemos se realizó en 2015 simultáneamente en cuatro ciudades: Bilbao, Barcelona, Madrid y Zaragoza. Más de ochenta mujeres recibieron una formación gratuita de 40 horas donde adquirieron herramientas para fortalecer su autonomía económica y mejorar su calidad de vida. Dieron forma a sus ideas de negocio, exploraron las posibilidades de intervenir en su entorno, desarrollaron habilidades para comunicar y difundir sus ideas y además pudieron conocer referentes prácticos de la economía social y solidaria.

Tras la formación, algunas mujeres se han embarcado en proyectos de emprendimiento con otras compañeras del curso. Es el caso de Mar Comenge, Edith Pacheco y Chus Hernández. Actualmente están poniendo en marcha una planta de cultivo de algas para su comercialización y cuentan con el apoyo del Centro de Investigación y Tecnología de Aragón. Ellas recibieron la formación en Zaragoza y se lanzaron a contar la experiencia el 8 de marzo.

http://www.chabifotografia.es/

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Una de las potencialidades de este proyecto el el diseño compartido de metodologías prácticas adaptadas a cada territorio. Tras la primera edición, las distintas entidades han podido evaluar el impacto del proyecto en las mujeres y su entorno, han intercambiado materiales y claves y vuelven a con una segunda edición cargada de mejoras.

En Madrid, Dabne, Idealoga, Andaria y Pandora Mirabilia, las cooperativas de Tangente que lideran este proyecto, acaban de difundir la convocatoria a través de distintas entidades y agentes de desarrollo local que tienen arraigo en distintos barrios de la capital. El curso, de 40 horas, comienza el 20 de abril y se dirige a mujeres desempleadas que tengan una idea de negocio y que estén comprometidas con sus entornos.

Aunque cumplan con estos tres requisitos, no habrá plazas para todas las mujeres que quieran inscribirse, según la experiencia de la edición anterior. “La elección final será por sorteo, no queremos reproducir dinámicas de competitividad dentro de la economía solidaria. Si una mujer no es seleccionada no será por una puntuación, porque ninguna es mejor que la otra”, asegura Eva.

Más información sobre inscripciones y contenidos de curso Juntas Emprendemos aquí

 

Un lugar de encuentro entre la economía social y solidaria y la administración

«Un espacio abierto de debate con los actores de la economía social». Éste es, en palabras del concejal madrileño Carlos Sánchez Mato, el objetivo del Foro abierto de Economía Social y Solidaria, celebrado el 16 de marzo en Medialab Prado (Madrid). El foro ha contado con la intervención del propio Sánchez Mato, concejal de Economía y Hacienda, la alcaldesa Manuela Carmena, el concejal de Salud, Seguridad y Emergencias Javier Barbero, Sandra Salsón de la Red de Economía Alternativa y Solidaria (REAS-Madrid) y Ana Isabel Ceballo, de la Federación de Cooperativas y de la Economía Social de Madrid (FECOMA). En una sala abarrotada de público se han podido escuchar las opiniones, necesidades y propuestas de diferentes agentes de la economía social.

La alcaldesa de Madrid ha resaltado la novedad de la economía social y la necesidad de difundirla: “Estamos en la brecha de la innovación, tenemos que ser contagiosos de la economía social”.

Una apuesta por la economía social

Sánchez Mato ha resaltado que la economía social y solidaria es una línea estratégica de su equipo de gobierno, que pretende revertir el abandono institucional que había sufrido este sector. Para ello, desde el ayuntamiento están lanzando varias medidas, entre las que destacan “un plan estratégico a largo plazo de la economía social y solidaria” y un espacio para escuchar y dialogar con sus agentes, recibir feedback, discutir líneas de trabajo, etc. Además, se están poniendo en marcha acciones concretas, como el reciente decreto de cláusulas sociales en la contratación pública. En definitiva, como ha señalado Sánchez Mato, “el reto es enorme pero no tenemos miedo”.

Por su parte, el concejal Javier Barbero ha destacado las líneas de trabajo del Instituto Municipal de Consumo (IMC), que pretende “fomentar una cultura del consumo que ponga a las personas en el centro, en vez de una cultura del consumo basada en la depredación de los recursos”, así como una economía de los cuidados y del bien común. Para ello, desde el IMC están favoreciendo procesos e iniciativas que ya existen, como las cooperativas de consumidores, los mercados sociales o la producción agroecológica, poniendo otras en marcha y abriendo la institución para que sea participativa. Fruto de esta voluntad es la comisión que han organizado con la economía social y solidaria, desde la que se va a lanzar el Plan de impulso del consumo sostenible para la ciudad de Madrid.

Ana Isabel Ceballo, de FECOMA, ha lanzado algunas cifras significativas, como que “la economía social representa el 10% del PIB y un 12,5% del empleo”, y ha alertado sobre que uno de los problemas del cooperativismo es el desconocimiento que pesa sobre él.

Hacia un salto de escala

Sandra Salsón, representante de REAS y miembro de Tangente, ha lanzado cinco ideas clave para pensar la relación entre la economía social y solidaria y las instituciones públicas. Para Salsón, “se deben generar estructuras representativas que permitan articular el diálogo” entre ambas, unas estructuras que “son esenciales para ser identificados como agentes sociales, para que se nos reconozca como interlocutores valiosos”.

El diálogo institucional con la economía social y solidaria debe ser transparente y duradero, y debe permitir un salto de escala. “Necesitamos crecer, necesitamos que haya cada vez más empresas comprometidas con la economía social y solidaria y que se fortalezca a las ya existentes”. También, que se fortalezca a instrumentos ya existentes y en definitiva a aquellas estructuras que permitan a la ciudadanía participar en la economía. “Creemos que las instituciones deben ser agentes ejemplarizantes: por ejemplo, que las compras y contrataciones públicas sean responsables”, ha añadido Salsón.

Además, la economía social y solidaria debe difundir sus logros y ser accesible para la ciudadanía madrileña, como opción formativa, laboral o de consumo. En definitiva, concluye Salsón, “si la administración pública y la economía social y solidaria trabajan codo con codo para desarrollar políticas públicas y participativas, podemos conseguir transformar el modelo económico y avanzar hacia una democratización de la economía”.

Tangente celebra el 8 de marzo, día de las mujeres

Tangente celebra el 8 de marzo visibilizando varios proyectos que se han cocinado en esta casa y que promueven la equidad entre mujeres y hombres.

Consumo y machismo, ¿cuál es la relación?

Un estudio que acaba de ser publicado por Setem Hego Haizea rastrea de qué forma las violencias machistas están presentes en el consumo convencional, concretamente en el ámbito doméstico, el personal y el urbano. Conchi Piñeiro, socia de cooperativa Altekio y doctora por el programa interuniversitario de Educación Ambiental, ha formado parte del consejo asesor de esta investigación en la que han participado decenas de mujeres feministas del ámbito de la ecología y la economía solidaria y alternativa.

“El consumo como forma de responder a nuestras necesidades reproduce las desigualdades de la sociedad e incluso a través del consumo se generan nuevas desigualdades, las cuales nos dañan y encorsetan. Las mujeres tenemos derecho a vivir en una sociedad diversa en la que cada una busquemos nuestro camino e inventemos formas de relacionarnos que nos satisfagan”, explicaba Conchi tras presentar los resultados en un taller participativo el 26 de febrero.

En el discurso publicitario, dice el estudio, podemos rastrear “todo un abanico de violencias simbólicas que se afianzan en las mujeres desde la presión de ‘ser buenas’ en todo lo que emprenden: ser buenas mujeres, ser buenas madres, ser buenas parejas, ser buenas trabajadoras, etc. En definitiva, ser una superwoman”. El resultado de esta investigación participativa ha sido un informe y una guía didáctica que se han publicado con licencias libres.

Un emprendimiento propio para las mujeres rurales

Ser mujer, tener una determinada edad y vivir en una zona rural, es una complejidad extra, advierte Julia del Valle, socia de la cooperativa Germinando, licenciada en biología y máster en agroecología. “Las mujeres excluidas del mercado laboral en el ámbito rural tienen necesidad de desarrollar proyectos propios. Y esto pasa por mirar a los recursos locales, al tejido productivo, las actividades en el campo”.

El proyecto Innovando en clave verde, de la Comunidad de Madrid, busca dar respuesta a las necesidades concretas de las mujeres rurales en la mancomunidad del Alberche. Germinando, junto a Altekio, ha participado en él. En sus tres ediciones han acompañado a decenas de mujeres en el proceso de desarrollar proyectos propios. “El objetivo es poner la mirada de esas mujeres en la posibilidad de emprender, que conozcan el sector verde, que contacten con la tierra y vean cómo se sienten. No necesariamente tienen que ser actividades relacionadas con la agricultura, también pueden ser de divulgación o relacionadas con el turismo”, señala Julia.

Una exposición para conocer los feminismos

Con casi tres siglos de historia el feminismo sigue siendo un gran desconocido. Para conocerlo un poco mejor, el ayuntamiento de Madrid ha organizado una exposición itinerante que se inaugura el 14 de marzo en el centro cultural Daoiz y Velarde.

“Hablamos de feminismos en plural porque hay muchas corrientes, teorías y rostros», explica Soraya González, de la cooperativa Pandora Mirabilia, que ha coordinado la exposición. “Queremos mostrar su diversidad, dar cuenta de que los feminismos siguen vivos y son necesarios. Y queremos hacerlo de forma divulgativa y divertida”. La exposición tiene varias paradas y distintos formatos: comienza con una ronda de memes para rebatir mitos misóginos como el clásico “el feminismo es lo contrario de machismo”. Continúa con dos líneas del tiempo que ordenan hitos históricos que han dejado huella. También hay un rincón de lecturas con textos fundacionales, una instalación sobre estrategias feministas situadas y una selección de rostros emblemáticos en formato póster. ¿Te atreves a descubrirlos?