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Fuenlabrada ciudad amigable con las personas mayores

El Grupo Cooperativo Tangente y la Asociación Jubilares se han unido para realizar un proceso de diagnóstico participativo y con perspectiva de género en el marco de trabajo de Fuenlabrada como ciudad perteneciente a la  Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores.

Esta red “fue promovida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2010 como respuesta al rápido envejecimiento de la población y con el objetivo de conectar ciudades, comunidades y organizaciones en todo el mundo con la visión común de hacer de su entorno un lugar mejor donde envejecer dignamente y con calidad”, como señala el Ministerio Derechos Sociales y Agenda 2030.

El proyecto, que arrancó en junio de 2021 y tendrá una duración aproximada de año y medio, consta de dos etapas: una primera fase de diagnóstico y una segunda de elaboración del plan de acción.

a) Fase de diagnóstico

Para llevar a cabo esta fase se realizaron las siguientes acciones.

  1. Rutas participativas por la ciudad

Se hicieron seis rutas participativas por la ciudad que consistían en observar el entorno con mirada participativa, contando las experiencias y las necesidades. La primera de estas rutas contó con 50 personas, en las siguientes participaron unas 30 personas y a ellas se incorporaba también gente de los barrios. Las rutas partían de los centros de mayores.

Las seis rutas son una herramienta para obtener información cualitativa y además también han servido para crear un grupo motor, algo que ha sido posible gracias a que las y los participantes son muy autónomos y tienen una gran motivación para seguir mejorando Fuenlabrada.

  1. Grupos de discusión 

Tras las rutas se realizaron grupos de discusión en relación a ocho áreas de investigación-acción:

  • Espacios al aire libre y edificios.
  • Transporte.
  • Vivienda.
  • Participación social.
  • Respeto e inclusión social.
  • Trabajo y participación ciudadana.
  • Comunicación e información.
  • Apoyo de la comunidad y servicios sociales y de salud.

Estos grupos se realizaron entre noviembre de 2021 y febrero de 2022. Se escogieron perfiles sociodemográficos representativos de las personas mayores de Fuenlabrada, a modo de muestra: hombres, mujeres, autónomos, con dependencia, familiares, profesionales técnicos del ayuntamiento y de entidades que trabajan con mayores en la ciudad, cuidadoras a domicilio y en residencia, etc. La ayuda de los tres centros de mayores de Fuenlabrada ha sido muy importante para escoger adecuadamente los perfiles.

En estos grupos de discusión o grupos focales han participado:

  • Personas mayores
  • Cuidadoras formales de los centros de día y residencias
  • Auxiliares de ayuda a domicilio
  • Agentes diversos: profesionales del Ayuntamiento, 010, Servicios sociales, empresas, Cruz Roja…
  • Cuidadoras informales: parejas, familias, etc.

El grupo de discusión con cuidadoras informales sirvió además como espacio de expresión de emociones. Tras los últimos dos años, con lo vivido en la pandemia por COVID-19, este espacio era muy necesario.

  1. Cuestionarios

Se realizaron cuestionarios online y en centros de mayores con el objetivo de recopilar datos cuantitativos y de llegar a una gran mayoría de la población mayor de Fuenlabrada..

  1. Entrevistas a profesionales

Se tuvieron entrevistas con servicios bancarios, centros de salud, entre otros.

b) Elaboración del plan de acción

Tras la recogida de información, análisis e interpretación que ha culminado con un informe diagnóstico de la amigabilidad de la ciudad para las personas mayores, se da paso a la siguiente etapa que todavía está desarrollándose. Esta etapa consiste en la elaboración del plan de acción para su posterior publicación e implementación.

Esta fase tiene como objetivo hacer una devolución a todas y todos los participantes del diagnóstico realizado, las personas mayores participantes escogerán diversas acciones y se prestará apoyo para presentarlas. 

El Ayuntamiento de Fuenlabrada ya ha implementado algunas acciones, como por ejemplo talleres para acortar la brecha digital o ampliar el servicio 010 pero todavía quedan muchas iniciativas que pueden implementarse para hacer de Fuenlabrada una ciudad todavía más amigable con las personas mayores.

Repaso sobre la innovación social y la participación ciudadana en España

Repasamos el capítulo  “Innovación Social y Participación Ciudadana”, del Informe sobre la sostenibilidad en España 2019, escrito por nuestras compañeras Conchi Piñeiro, de Altekio, y José Luis Fernández Casadevante (Kois), de Garúa, ambas entidades socias de Grupo Tangente

El documento completo, recientemente publicado por la Fundación Alternativas y coordinado por Clemente Álvarez, aborda muchas temáticas y recomendaciones: Crisis climática, la energía, la contaminación atmosférica, química y acústica, la movilidad, la biodiversidad urbana, el agua, los empleos verdes, los residuos o la innovación social y la participación ciudadana, etc. Está enfocado en las ciudades y los municipios, donde el ámbito local es crucial en la transición ecológica por los impactos globales que tienen sobre el planeta, además de pretender acercarse a la ciudadanía para hacerla partícipe en el proceso de cambio hacia la sostenibilidad. Se trata de un esfuerzo para garantizar una transición más democrática y justa. 

“Innovación social y participación ciudadana”

En sus 14 páginas de capítulo, desgranan el concepto de innovación social y de participación ciudadana ante el actual contexto histórico de multicrisis en el que se encuentra la Humanidad con el planeta, en la era denominada Antropoceno. 

También escriben sobre cómo la reactivación de movimientos ciudadanos, como el 15M, son capaces de detectar problemas y necesidades y proponer soluciones innovadoras que, si se demuestran que son eficaces y son reconocidas a nivel institucional, pueden llegar a influir en el diseño de las políticas públicas, convirtiendo la participación en un elemento fundamental para la transición ecosocial. 

En él, las autoras señalan que es necesario la reformulación de conceptos y del cuestionamiento del crecimiento económico, como propone el ecofeminismo (ecología y feminismo), que trata de concienciar sobre nuestra ecodependencia e interdependencia, la invisibilización de la naturaleza y de los trabajos de cuidados, así como la satisfacción de nuestras necesidades fundamentales dentro de los límites de la biosfera. Un enfoque que ambas consideran imprescindible para crear innovaciones sociales que favorezcan la reorganización de nuestras sociedades hacia ciudades más sostenibles.

Iniciativas inspiradoras en funcionamiento 

Las autoras presentan una serie de iniciativas representativas del avance en la innovación social y la participación ciudadana:

  1. De las Ciudades en Transición a Móstoles 2030

Las Ciudades en Transición se centran, especialmente, en la transformación de los hábitos ciudadanos para hacer frente a los escenarios de futuro de escasez de energía de combustibles fósiles y la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Con más de 700 municipios en todo el mundo que siguen este enfoque, las autoras hacen referencia a la estrategia Móstoles Transita 2030, como ejemplo de cómo vertebrar el aspecto ecosocial sobre el modelo de ciudad y su transversalidad dentro de las políticas públicas del municipio.  

  1. Ecosistemas barriales innovadores y vivienda compartida: Can Batllo y La Borda, Barcelona

Los Barrios Cooperativos como fórmula de éxito que, en este ejemplo, aúna todo tipo de servicios a la comunidad ofrecidos por entidades de la Economía Social y Solidaria (ESyS), el vivero de cooperativas más grande del Sur de Europa y una cooperativa de vivienda en régimen de cesión de uso, unido al apoyo financiero público-privado.

  1. Las monedas sociales: de la experiencia comunitaria a los ayuntamientos de San Juan de Aznalfarache, Santa Coloma, Barcelona y Sevilla

Las monedas sociales se crearon por comunidades locales para promover la economía local y fortalecer los vínculos sociales, complementarias a la moneda tradicional. En la actualidad, hay muchos ejemplos de cómo estas iniciativas se han incluido en las políticas públicas de pequeños ayuntamientos.

  1. Red de Huertos Urbanos Comunitarios de Madrid: de la alegalidad a la coproducción de políticas públicas

Esta red surge como un espacio de coordinación y apoyo a las iniciativas de huertos que iban surgiendo por la ciudad, logrando el visto bueno de la administración local tras un proceso complejo que ha sido replicado en otros municipios. Supone un claro ejemplo de las potencialidades que tiene la innovación social para poder introducir temas en la esfera pública, y que se lleguen a incluir en la agenda política.

  1. Mercados de Economía Social y Solidaria: articulando las alternativas de producción y consumo en los territorios.

Los Mercados Sociales se constituyen como redes de intercambio de bienes y servicios bajo el paraguas de los principios de la Economía Social y Solidaria,  donde sus participantes puedan cubrir sus necesidades, demostrando la viabilidad práctica de que otros modelos productivos son posibles.

La buena disposición de algunos gobiernos municipales y de algunas universidades ha facilitado su desarrollo estratégico a través de la creación de oficinas de asesoramiento, la organización de ferias, la definición de cláusulas sociales y ambientales en la compra pública o de planes de impulso del consumo sostenible, entre otras muchas iniciativas.

  1. Iniciativas que ponen los cuidados y la vida en el centro: Madrid y Zaragoza

Reforzar los lazos vecinales, las redes de apoyo para la crianza o las Oficinas de Vida Independiente para abordar la diversidad funcional, son solo algunas de las iniciativas ciudadanas innovadoras que están en funcionamiento y que aúnan la llamada “Economía de los Cuidados” y la Economía Social y Solidaria. Muchas de estas iniciativas están articuladas en proyectos municipales, como el proyecto MARES en algunos distritos de Madrid – donde Tangente es una de sus socias – o “Zaragoza hacia un modelo de ciudad cuidadora”, con un potencial de tranversalización de la pespectiva de los cuidados que llegue a todas las áreas de gobierno y la corresponsabilidad para realizarlo.

Decir No, no basta

Por último, las autoras proponen, a modo de conclusión, una serie de preguntas sobre la posible evolución de la innovación y la participación social en las ciudades a nivel estatal, remarcando las previsibles conexiones a futuro entre las innovaciones sociambientales y los movimientos sociales que están emergiendo en todo el planeta (como Extinction Rebellion y las huelgas estudiantiles por el clima), que puedan posibilitar nuevos discursos y dar mayor visibilidad a las prácticas alternativas que impulsan la sostenibilidad urbana.

Para ampliar la información, puedes consultar este capítulo del informe aquí: “Informe sobre sostenibilidad en España 2019”

 

 

La prevención como remedio ante la soledad no deseada de las personas mayores

Madrid envejece, y entre sus calles y edificios, muchas personas van quedando fuera del sistema, congelados en el tiempo y alejados de los ritmos frenéticos de la gran urbe, hasta sentir en sus vidas una soledad no deseada que asfixia.

Para erradicarla, o aminorarla, el proyecto piloto Prevención de la Soledad No Deseada de Madrid Salud, que gestiona el Grupo Tangente, tiene como objetivo crear músculo vecinal en dos barrios madrileños para mitigar uno de los mayores problemas que acechan a las sociedades del siglo XXI, la soledad no deseada, que va más allá de la falta de compañía, que puede ser buscada, sino que es el resultado negativo de la carencia de relaciones personales.

En el marco del Día Internacional de las Personas Mayores, el proyecto pone sobre la mesa el trabajo preventivo para atacar directamente a la raíz de este mal que emerge en nuestras ciudades y territorios con, cada vez, más fuerza.

¿Cómo se trabaja?

Principalmente, con este proyecto se ha creado una red informal de apoyo dentro de los barrios y se ha puesto en marcha una intervención directa con las personas afectadas, para generar oportunidades de encuentro y mejora del bienestar, a partir de actividades que ofrecen entidades públicas y privadas. Este proyecto piloto de intervención, pionero en España, se centra esencialmente en la percepción subjetiva que el individuo tiene en las relaciones, o de las redes de las que dispone, y se centra en la soledad sentida, que puede ser sufrida por personas que incluso están acompañadas.

Para ello, se está trabajando con la autonomía y autogestión de los grupos, para que cuando el proyecto piloto finalice, permanezca una estructura, un poso sobre el que seguir avanzando en la erradicación de la soledad no deseada.

¿Qué es la soledad no deseada?

La soledad no deseada no tiene que ver exclusivamente con la carencia afectiva, sino que también se entiende como un aislamiento respecto a la participación en el contexto donde la persona desarrolla su vida. En realidad, aparece por factores sociopersonales (paro, viudedad, desempleo…), por echar en falta a otras personas, por dificultades a la hora de ejercer los derechos en la vida cotidiana y por la falta de acceso a la participación en la ciudad.

Entre los desencadenantes, podrían destacarse el acceso a los recursos económicos, la gentrificación, la edad o la estigmatización de la diversidad cultural, entre otros muchos y complejos factores.

Más allá de las personas mayores

A pesar de poner de manifiesto este problema en el Día Internacional de las Personas Mayores, existen muchos segmentos sociales que comparten características, situaciones o elementos comunes que dan lugar a que se conviertan en colectivos de riesgo para sentir soledad.

Entre ellos, destacan las personas mayores, pero no sólo. También personas sin hogar, con diversidad funcional, familias monoparentales, migrantes y hogares unipersonales.

En esta línea, y parafraseando a la psicóloga Ramona Rubio: “La soledad no es un patrimonio de generaciones pasadas ni presentes, es un problema real que pude padecer cualquier individuo”. Y para erradicarla, nuestra mejor arma es la prevención.

 

La red profesional y vecinal de apoyo a la Soledad no deseada: Un activo del barrio de Trafalgar y Almenara para poner en el centro de nuestras políticas y relaciones los estereotipos y barreras que perpetúan la soledad en los mayores