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Un Escape room para coeducar y recuperar la «herstory»

“Escapa del museo” es un escape room coeducativo dirigido a adolescentes a partir de 12 años que hemos realizado desde el Grupo Cooperativo Tangente para la Dirección General de Igualdad del Gobierno de la Rioja. 

El proyecto, desarrollado por las entidades Pandora Mirabilia y Dabne, también ha contado con la diseñadora Mariela Bontempi. Con “Escapa del museo” iniciamos una línea de trabajo en el campo de la gamificación con la que esperamos poder desarrollar muchas más iniciativas.

El juego tiene como objetivo recuperar y visibilizar las aportaciones de las mujeres en la cultura y el arte, pero también abordar temas como la violencia machista, el sexismo o los estereotipos de género. La partida comienza en un museo del que hay que escapar pasando por cada una de sus salas, en las cuales encontraremos pruebas a superar. Está diseñado de forma que se pueda jugar de forma individual, con amistades o en el aula, para que sea utilizado como recurso didáctico.

“Escapa del museo” está en abierto y puede jugar cualquier persona. Te animamos a sumergirte en sus salas y a descubrir a mujeres increíbles del mundo del arte y la cultura. ¡A ver si consigues escapar del museo!

La intervención educativa: una herramienta para el aprendizaje social y emocional del alumnado

La educación social y emocional es fundamental para prevenir, no solo problemas de salud mental, sino también para el desarrollo de las cuestiones éticas, ciudadanas, el desarrollo de la motivación al éxito y también el aprendizaje académico. Para ello, la intervención educativa en centros escolares se convierte en una herramienta imprescindible que permite mejorar las habilidades sociales y emocionales del alumnado, favoreciendo una convivencia escolar basada en el respeto y la igualdad.

En el marco del primer Día Internacional de la Educación, que se celebra este 24 de enero, ponemos de relieve este tipo de educación no curricular, tan necesaria como la reglada, porque da lugar a muy buenos resultados, y a la formación de personalidades fuertes, con autoestima y crítica constructiva. Así se desprende de cientos de estudios que ponen en evidencia los efectos positivos de los programas de aprendizaje social y emocional.

Investigaciones recientes, como la de Joseph A Durlak, de la Universidad de Loyola (Chicago) y Roger Weissberg de la Universidad de Illinois (Chicago), señalan que los programas de aprendizaje social y emocional mejoran de forma significativa el rendimiento académico de los niños y niñas en las pruebas escolares, donde obtienen mejores resultados, tienen de manera significativa menos absentismo, menor conducta disruptiva, les gusta más la escuela y tienen menos probabilidades de ser suspendidos, que el alumnado que no están en estos programas.

Contra el acoso y a favor de la asertividad

Aparte de la inteligencia emocional, las habilidades sociales, la autoestima y las atribuciones en el ámbito escolar, existen otras variables que poseen un papel mediador sobre el bienestar personal, como puede ser el propio contexto. En este sentido, también existen fuentes de malestares, como la violencia escolar o la falta de integración en el aula. Al poner en práctica estos programas en las aulas, los y las profesionales pueden intervenir sobre diferentes variables fundamentales de forma transversal, para prevenir y/o eliminar.

Además, estos programas buscan potenciar la cohesión y la colaboración dentro de cada grupo de alumnos y alumnas, así como desarrollar las capacidades de cada clase para trabajar en equipo y asumir la conciencia de pertenencia grupal.

El conflicto como fuente de aprendizaje

Somos conscientes de que, a pesar de todo, convivimos con los conflictos, ya que es algo consustancial a las personas y a las sociedades; sin embargo, bien enfocado puede llegar a ser una fuente de aprendizaje y de mejora. Abordar los conflictos de manera compleja implica conocer las interacciones y sentimientos grupales, que guardan estrecha relación con el equilibrio surgido entre la tendencia hacia la tarea y las relaciones personales. Las relaciones personales conllevan emociones que son la raíz de los conflictos. Visibilizarlos nos permite poder abordarlos de manera positiva.

¿Qué pasa con el género en las aulas?

El sistema educativo no se puede mantener impermeable a los cambios que se generan en el sistema social en el que está inmerso. De una escuela segregada por sexos, se ha pasado a una escuela mixta en la que lo coeducativo se plantea como meta. Sin embargo, siguen  pendientes transformaciones profundas que acaben con la desigualdad que aún hoy padece: Libros de texto que continúan reflejando un mundo en el que lo masculino es predominante; los cuentos, los textos de historia, la literatura, los/as protagonistas de la historia, los tipos de familia que aparecen (roles tradicionales), las imágenes, así como los ejemplos que se manejan están copados por ellos;  el uso del lenguaje, tanto por parte del profesorado como en los materiales y libros de texto, sigue siendo sexista; las alusiones a las mujeres y a las chicas se dan en unos porcentajes muy inferiores a las de los hombres y chicos; y se continúa interpretando que el masculino integra a mujeres y hombres.

La transversalización del enfoque de género en la intervención realiza un análisis crítico de los lugares sociales asignados a mujeres y hombres -explícita o implícitamente-, con la finalidad de generar rupturas culturales que garanticen la equidad y la igualdad de oportunidades, sin discriminación alguna. En este sentido promueve el respeto a la diferencia de pensamientos, valores, preferencias, actitudes, dentro de un marco de derechos humanos.

Tangente y sus entidades socias en las aulas

El Grupo Tangente y sus entidades socias apuestan por este tipo de programas y por eso cuenta con personas expertas en intervención educativa, especializada en inteligencia emocional, que ya trabajan en programas  de diferentes zonas de la Comunidad de Madrid. Es el caso, por ejemplo, de la entidad Andaira, que implementa programas en igualdad y prevención de violencia, prevención del consumo, y prevención de acoso escolar en algunos centros escolares, como el de San Agustín del Guadalix (ver noticia en Cadena Ser). Aquí, pusieron en marcha un concurso de cortos contra el acoso, como éste:

Otra de nuestras entidades que trabaja de forma continua la intervención educativa es Heliconia, que cuenta con una área de intervención socioeducativa que trabaja ya para diferentes municipios madrileños. Desde ahí, sus profesionales imparten talleres, desde infantil hasta secundaria, trabajando la  gestión emocional, la prevención de violencia y las adicciones, las habilidades sociales o la igualdad entre otros, apostando por el desarrollo integral de las personas. «Entendemos la educación como  un proceso dinámico y participativo construyendo el conocimiento de manera interactiva», señalan.

En definitiva, la intervención educativa como aprendizaje social y emocional sirve para prevenir el acoso o las adicciones, fomentar la igualdad de género, impulsar las habilidades para el trabajo en equipo, la observación crítica y el aprendizaje consciente sobre la vida e en el marco de los centros educativos. Esto supone que el alumnado redirija su mirada hacia sus propias emociones y sentimientos, facilitando el autoconocimiento para proyectarse en la vida a través de su capacidad de iniciativa personal, y fomentando las relaciones igualitarias y saludables.

El proyecto ‘Red de patios inclusivos y sostenibles’ echa a andar

Imaginemos un patio escolar. ¿Cómo lo dibujaríamos? ¿Qué elementos tendría? ¿Qué espacios se dedicarían para qué actividades? ¿Quién ocuparía cada uno de estos espacios? Y sobre todo, ¿respondería este patio a las necesidades de juego, descanso, descubrimiento y relación de las personas que lo habitan? Con estas preguntas ha echado a andar el proyecto ‘Red de Patios inclusivos y sostenibles‘, coordinado por Pandora Mirabilia en el distrito centro de Madrid.

Red de patios es un proyecto innovador en el municipio de Madrid. Su objetivo, explica Irene G.Rubio, es “la mejora de los patios escolares de dos colegios públicos a partir de un proceso de diagnóstico participativo con toda la comunidad escolar y de la transformación del espacio físico”. Un objetivo alrededor del cual están trabajando de manera coordinada la Junta del distrito, las direcciones de los dos colegios , las asociaciones de madres y padres, las familias y el alumnado.

“Queremos transformar los patios de estos dos colegios para que sean lugares que den respuesta a la enorme diversidad del alumnado pero el proyecto no termina ahí; se trata de un proceso ilusionante y creativo que cohesiona a la comunidad escolar y al barrio entero alrededor de un sueño común.” argumenta Irene G. Rubio. “Nuestro propósito también es documentar todo el proceso y crear herramientas audiovisuales que puedan servir a otros colegios a seguir procesos similares”

Coeduación, sostenibilidad y comunidad educativa

Pandora Mirabilia está desarrollando este proyecto junto a dos equipos –Pez Arquitectos y Col·lectiu Punt Sis– especialistas en urbanismo sostenible y feminista, dos de las claves teóricas de la propuesta. Porque como explica G. Rubio, “el espacio y el uso que se hace de él no es neutral al género, está atravesado por diferencias de género, de etnia o de nivel socio-económico. Por ejemplo, ¿cómo es el patio de un patio? Normalmente las pistas de fútbol se llevan el 80% del espacio de juego. Pero ¿quienes juegan realmente al fútbol? Los niños, y en muchos casos, los niños mayores ¿Dónde juegan entonces la mayoría de las niñas y aquellos niños a los que no les gusta el fútbol? A éstos sólo les suelen quedar los rincones y espacios de los márgenes.”

De igual manera que la configuración de los patios de recreo concede protagonismo a unos usos en detrimento de otros, e influye en los comportamientos que se producen en él, los patios son lugares centrales en la vida de niñas y niños, donde pasan un tiempo importante cada día. Para las promotoras de ‘Red de patios’, estos espacios deberían no sólo garantizar sino también potenciar la accesibilidad, la sostenibilidad ambiental y la combinación de oportunidad de juego, el descanso y la relación.

Muchos de los patios de colegio madrileños no tienen apenas árboles ni plantas, a pesar de todos los beneficios que éstos aportan a nivel ambiental (ya que filtran la contaminación sonora y del aire) y a nivel de juego y disfrute”, apunta Marta Monasterio, del equipo coordinador. Tampoco tienen elementos para trepar, o lugares de descanso, arenero, construcciones para desarrollar juegos simbólicos, elementos todos ellos que niñas y niños demandan en todos los talleres que estamos empezando a realizar”.

Las cuatro claves de Red de patios son: coeducación, sostenibilidad ambiental, co-creación (participación de toda la comunidad educativa) y educación transformadora. Sobre este último punto, Monasterio matiza: “el espacio del patio de recreo es un lugar privilegiado también para el aprendizaje. ¿Por qué aprender en una pizarra digital las partes que tiene una hoja cuando puedes bajar a ver y tocar las plantas que hay en tu patio?”.

Soñar y materializar los deseos

Tanto en el CEIP La Paloma como en el CEIP Santa Maríalos dos centros donde se está desarrollando el proyecto– el trabajo se realiza por fases a lo largo de ocho meses. “Partimos del diagnóstico participativo para que alumnado, familias y profesorado identifiquen aspectos mejorables del patio y para que sueñen con aquello que les gustaría que hubiera y que no hay. En segundo lugar, pasamos a materializar los deseos: trabajar en propuestas concretas y consensuarlas con todas las partes para después construirlas” .

La intervención real sobre el patio se desarrollará en el mes de septiembre de 2017 con jornadas de trabajo abiertas a toda la comunidad educativa y al barrio. Cuando hayan finalizado ser harán sendas fiestas en cada colegio para enseñar el resultado del proceso e invitar a otros colegios a que conozcan la iniciativa.
“Dar color a las paredes, poner elementos que den sombra, cambiar la disposición de los espacios, pintar juegos en el suelo, crear columpios o construcciones donde jugar…o dotar al patio de zonas verdes. Las opciones son múltiples; se trata de ampliar las opciones de juego y uso en los espacios” concluye G. Rubio.