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Desbordando la Economía Social y Solidaria en C2C ConversacIoNes

Más de un centenar de personas participaron los pasados días 15 y 16 de febrero en la II edición de C2C ConversacIoNes, un encuentro de promotores y promotoras de la Economía Social y Solidaria (ESS), que supuso un desbordamiento en las expectativas de asistencia al evento, coordinado por Economistas Sin Fronteras y Tangente Grupo Cooperativo, a través de la Red de Economía Alternativa y Solidaria (REAS) y la colaboración del Mercado Social de Madrid.

A pesar de que se esperaban alrededor de 50 personas, la fuerza de la ESS arrastró al doble de asistentes al encuentro, que se celebró en la ciudad de Madrid y en el que, además de las entidades y cooperativas, también mostraron su interés diferentes empresas privadas y administraciones.

En palabras de Fernando Sabín, integrante de la coordinación del encuentro a través de Tangente, «ha habido una demanda importante de empresas y de la administración pública». «De 40 o 50 personas que esperábamos, se nos ha desborado un poco y hemos superado las 100 personas», según explica.

C2C Conversaciones es «un espacio de confianza para profundizar, dialogar y compartir prácticas partiendo del convencimiento de que si analizamos abierta y críticamente los recorridos de la Economía Social y Solidaria, podemos mejorar nuestra incidencia», tal y como cuentan desde la organización. Para Elena Novillo, que también formó parte de la coordinación del evento a través de Economistas Sin Fronteras, el encuentro es un «intercambio de experiencias entre diferentes territorios del Estado». «El objetivo es generar estrategias a futuro de cómo queremos que se promocione y se despliege la Economía Social y Solidaria», apunta.

EN CUATRO EJES

Las dos jornadas estuvieron estructuradas en un total de 4 ejes, y fueron trabajados en grupos de 25 personas. El primer eje, bajo el título Transformación de empresas de la Economía Social y Solidaria, estuvo coordinado por InCommWeTrust y por Tangente, mediante nuestra marca de emprendimiento Emprender.coop. Para César Gómez, coordinador de esta plataforma, lo «interesante es que nunca antes en el marco de REAS se había trabajado el tema de la transformación y recuperación de empresas».

El eje dos, Financiación y Escalabilidad de Proyectos, coordinado por REAS Madrid y REAS Aragón, tenía el «objetivo de explorar y analizar las oportunidades presentes para la Economía Social y Solidaria, así como identificar las principales trabas a la hora de encontrar financiación y escalar proyectos», destaca Guillermo Villa, de Tangente.

El eje tres, Mutualización, coordinado por la XES (Xarxa d’Economia Solidària) y REAS Aragón, tenía el fin de ahondar en la creación de modelos de iniciativas vinculadas a personas que trabajan desde la precariedad y cómo el trabajo colectivo puede mejorar sus condiciones.

En el eje cuatro, Avanzar sobre modelos de Emprendimiento y Protoemprendimiento, coordinado por Labcoop y Colaborabora, se  llegó al compromiso de que se iban a diseñar algunos prototipos de herramientas de aquí al siguiente C2C para poner en común lo que ya existe: Por ejemplo, en los proyectos Juntas Emprendemos o MARES de Madrid, se están desarrollando muchas herramientas pero no se comparten, por lo que se hace necesario un repositorio compartido.

CONCLUSIONES

Según Guernica Facundo, de la cooperativa Labcoop y encargada de la inauguración del evento, exite una «fidelidad mayor a la Economía Social y Soldiaria, que está provocando más vocación por generar mercado social, intercooperación y promover productos y servicios en común», lo que supone una gran fortaleza.

Precisamente, Facundo cuenta que esta II edición comenzó con un análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) de la ESS, en el que se analizaron muchas variables. Así, entre las oportunidades, Facundo señala la ola municipalista: «Estamos viviendo un contexto de oportunidad, sobre todo, gracias a la ola municipalista, aunque esto también puede entrañar un riesgo». ¿Por qué es una oportunidad? Porque el municipalismo aboga por una economía local y centrada en las personas, tal y como señalan varios puntos de la Carta de Principios de REAS.

Como debilidades, explica que aún sigue costando mucho tener un lenguaje callejero: «El lenguaje sigue siendo muy poco permeable al resto de la gente» que no está inmersa en este tipo de procesos. Mientras tanto, se vive como una amenaza, o más bien, «preocupación, el contexto político para el año 2019″.

Del evento y del análisis DAFO, Facundo saca varias conclusiones:

1. «El C2C es muy poco tiempo para afinar, y nos falta concretar. Nos falta tiempo de calidad para ahondar en qué estamos haciendo. Pero es un paso, porque pocas veces podemos juntarnos. Menos da una piedra».

2. «Tenemos más resiliencia en contextos de dificultad».

3. «Las empresas de la ESS tenemos ahora una práctica más coherente con los valores que promovemos».

5. «Una estrategia para llevar a cabo en el contexto en el que nos encontramos, de expansión de la ESS, es invertir en infraestructura. Espacios físicos de referencia para compartir, porque la parte física es importante, mientras que tenemos que ayudar a que sectores estrategicos, como las cooperativas de energía y telecomunicaciones, crezcan».

Con todo, Facundo señala que una de las conclusiones más importantes, es que ha sido el encuentro de trabajo de la Economía Socila y Solidaria más numeroso, lo que significa que este modelo de economía no sólo es necesario para transformar nuestras sociedades hacia sistemas que respeten la vida y el medio ambiente, sino que, además, suscita interés y está creciendo.

VÍDEO-RESUMEN

 

Tangente participa en el II Congreso de Economía Social y Solidaria de Bilbao

Fortalecer la red de economía social y solidaria y presentarse ante las instituciones y la ciudadanía como una alternativa económica real y sostenible. Este es el doble objetivo –alcanzado con éxito– que ha tenido el II Congreso de Economía Social y Solidaria celebrado en Bilbao del 10 al 12 de noviembre, en el que Tangente ha participado.

Al igual que el primer congreso celebrado en Zaragoza en noviembre de 2014, Grupo Tangente ha participado en todos los ejes de trabajo, mesas de experiencias y debates. Para así, como afirma Ana Álvarez Vereinguer –del equipo de coordinación del grupo cooperativo– “poder tener una presencia global en el encuentro así como en temáticas específicas”.

Para Ana Álvarez, la presencia de Tangente en un encuentro que ha congregado a más de 400 personas a nivel nacional e internacional, “significa reforzar redes, retomar contactos, y contactarnos con entidades y organizaciones nuevas. A estos congresos vamos para aprender y para construir nuevas propuestas de intercooperación”.

El resultado, tanto para Tangente como para Reas Euskadi, la entidad organizadora del congreso junto a Red de Redes, ha sido muy satisfactorio. Zaloa Pérez Hernandorena, del area de investigación, formación y sensibilización y del área de economía feminista de REAS Euskadi, constata que “ha sido muy bueno. Estamos muy contentas de la acogida. Se ha profundizado mucho en la definición de los ejes, y se ha avanzado en el Congreso no sólo como lugar de reflexión sino de acción política”.

En esta ocasión los contenidos se han articulado a partir de seis ejes temáticos (economía democrática, feminismo, transformación del tejido productivo, estructuras cooperativas, bienes comunes o transición a las nuevas economías) para profundizar en un trabajo concreto de propuesta política.

Esta metodología, según explica Zaloa Pérez, ha sido “una apuesta y una innovación que ha funcionado. Cada eje lo estructuramos en tres talleres para que las personas participantes transitaran por todos ellos. Planteamiento inicial con documentos y temas a debatir; mesas de experiencias, y taller de creación colectiva de propuestas.” Como resultado se han sacado reflexiones y propuestas concretas que se podrán desarrollar en los próximos meses dentro del marco de Reas de cada territorio y a nivel estatal.

La economía será solidaria si es feminista

Reas Euskadi, y específicamente el grupo de economía feminista Ecosolfem, han apostado en este Congreso por dar un fuerte impulso al trabajo feminista dentro de las entidades de la economía social y solidaria. Para ello, se ha constituido un eje propio y, como apunta Zaloa Pérez, se ha apostado también “por transversalizar el tema en todos los espacios. La presencia de las mujeres, por ejemplo, no sólo ha sido paritaria sino mayoritaria entre todas las mesas, dinamizaciones y ponencias”.

¿Pero qué significa una economía feminista? ¿Tiene esta mirada implicaciones reales a la hora de pensar en la viabilidad de entidades empresariales? Zaloa Pérez lo explica: “no podemos pensar en una sociedad equitativa y solidaria sin tener en cuenta las desigualdades entre mujeres y hombres. Una vez asumido ese diagnóstico, y asumiento que nos dirigimos a ‘poner la vida en el centro’ hay que avanzar en cómo construir estas alternativas”.

En el ‘cómo’ también se ha trabajado dentro del Congreso. Ana Álvarez apunta que las entidades “debemos mirar para adentro, dar más voz a las mujeres, tener en cuenta los impactos de género de las actividades que realizamos, evaluar nuestras políticas organizativas y empresariales para ver si responden a un modelo de corresponsabilidad”.

Para Zaloa Pérez, además, el feminismo incorpora la estrategia de romper con la dicotomía entre productivo y reproductivo dentro de las empresas. “Sigue habiendo una visión demasiado productivista de la Economía Social y Solidaria, y se sigue invisiiblizando todos los trabajos no monetarizados que son fundamentales para nuestras entidades”. La importancia en este momento es resaltar no sólo los avances teóricos y simbólicos sino también aquellos ejemplos prácticos que ya se están llevando a cabo.

Desde el punto de vista de la práctica, existen entidades que ya están apostando por incorporar estas reflexiones y visibilizarlas. Durante el Congreso se pusieron en valor organizaciones que a nivel organizativo están cuestionando los roles tradicionales de género, están incorporando estrategias de corresponsabilidad en los trabajos –monetarizados o no–, están realizando protocolos de corresponsabilidad y cuidados, o están dando espacio a la dimensión emocional y relacional dentro de su día a día.

“Un ejemplo muy potente”, afirma Ana Álvarez, “es el de IACTA Socio-jurídica que contempla la reducción de jornada pero manteniendo el salario completo a aquellas personas trabajadoras que tienen necesidades especiales de cuidado y conciliación”. Este y otros ejemplo son los que se quieren rescatar y dar a conocer como ejemplos de buenas prácticas y para seguir construyendo alternativas sostenibles y equitativas.

Bienes comunes y economía solidaria, un feliz encuentro

¿Qué tienen en común los bosques, Internet, un huerto urbano, el patrimonio genético, las semillas o Wikipedia? Todos ellos pueden ser considerados bienes comunes. Los comunes son un sistema de gestión que no es ni público ni privado, por el cual una serie de bienes pertenecen a y son gestionados por una comunidad. Estos bienes pueden ser tanto materiales como inmateriales.

“La lógica de los comunes nos puede ayudar a pensar el cambio social, a devolver el protagonismo a la ciudadanía y a superar la dicotomía público – privado”, explica José Luis Casadevante. Por eso, este integrante de Garua, equipo de Tangente, es uno de los promotores del curso Bienes comunes y economías sustentables. De la economía solidaria a los mercados sociales, que acaba de concluir su segunda edición.

El objetivo del curso es “rescatar una historia que se ha ido actualizando y que conecta con experiencias actuales”, señala Casadevante. La historia de los comunes puede ayudarnos a resolver algunas de las cuestiones candentes de la actualidad, como la democratización de la economía. ¿Hasta qué punto es posible que las personas puedan decidir y gobernar la gestión de sus recursos y necesidades de manera cooperativa y compartida”, se preguntan en la introducción. Así, la primera parte del curso está dedicada a introducir la cuestión de los comunes y los diferentes enfoques, y a enmarcar los debates sobre la gestión de bienes comunes en el contexto de crisis ecosocial actual.

El énfasis en el protagonismo de las personas tiene muchos puntos en común con la economía social y solidaria. Por eso el curso explora también las zonas de confluencia entre las economías basadas en los comunes y corrientes como la economía crítica, la economía feminista o la economía ecológica. “Esas economías críticas tienen puntos de encuentro y uno de ellos es la lógica de los comunes”, apunta Casadevante. De este modo, se propone repensar la cooperación desde la óptica de los mercados sociales y de la economía solidaria, y conocer propuestas económicas y empresariales sinérgicas con la lógica de los bienes comunes

Aunque quizás el concepto de comunes todavía necesita difusión y divulgación, en la práctica encontramos numerosas experiencias que responden a esta lógica. Conocerlas de primera mano es el objetivo del módulo final del curso, que concluyó con la visita al Encuentro MESA, sobre municipalismo y economía social en Andalucía.

“La gestión que da protagonismo a la gente es algo que se introduce más en el día a día que en el discurso”, argumenta Casadevante. “Por ejemplo, en Madrid hay 17 huertos urbanos regularizados y al final de año habrá un total de 40. Eso en el fondo es una gestión ciudadana y comunitaria de espacios verdes”. Casadevante pone también el ejemplo de ayuntamientos como Barcelona, en el que se está produciendo un debate sobre cómo articular la gestión comunal con las políticas públicas, aunque “los ritmos institucionales son muy lentos”.

El curso, que se realiza en la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), es fruto del esfuerzo de Comunaria, una red informal de personas que trabaja sobre la temática de los comunes. Además de la investigación sobre la gestión comunal y la difusión de estos conceptos y prácticas, una de las líneas de trabajo de Comunaria es la formación. En curso, dirigido por Casadevante y Ángel Calle (Universidad de Córdoba) y coordinado por Luis Gonzalez (Garua), se combina formación presencial y online, coloquios, debates y visitas a experiencias de gestión comunal y economía solidaria.

“Tenemos 24 alumnos y alumnas de distintas partes del Estado”, relata Casadevante. “La mayor parte de la gente está vinculada a experiencias prácticas en estos temas: economía social y solidaria, soberanía alimentaria, ecología social. Tenemos hasta una alcaldesa de un pueblo de Extremadura”. La valoración que hace Casadevante de las dos ediciones del curso es muy positiva: “Queremos volver a sacar el curso porque estamos contentos de cómo se está desarrollando”.