Entradas

Tangente gestiona la oficina técnica de Barrios Productores

¿Te imaginas poder emprender en el campo de la agroecología en la misma ciudad de Madrid? ¿Tienes un proyecto hortofrutícola en mente y necesitas una parcela?

Barrios Productores es un programa puesto en marcha por el Área de Gobierno de Desarrollo Urbano del Ayuntamiento de Madrid que tiene como objetivo fomentar la economía verde de los barrios y la generación de empleo a partir de la agricultura urbana.

Para ello, el Ayuntamiento publicará próximamente la primera convocatoria de proyectos para el acceso a los servicios del vivero, poniendo nueve parcelas a disposición de nuevas iniciativas distribuidas a lo largo de siete distritos municipales. Se trata de un llamamiento a empresas, asociaciones, fundaciones o personas particulares que estén interesadas en el proyecto.

Para impulsar la participación así como para acompañar durante todo el proceso de emprendimiento, Barrios Productores ha puesto en marcha una oficina técnica que será gestionada desde Grupo Cooperativo Tangente.

Desde esa oficina técnica se realizará un itinerario formativo orientado a la mejora de las competencias económico-financieras y técnicas de las iniciativas emprendedoras interesadas en participar del proyecto Barrios Productores.

Además, se desarrollarán asesorías diseñadas para ofrecer un acompañamiento técnico, legal y empresarial a las iniciativas emprendedoras a lo largo de las distintas fases del proyecto. El programa cuenta con un equipo de personas asesoras y mentoras expertas que realizan el acompañamiento de manera presencial o telemática.

Dos espacios físicos

Barrios Productores cuenta con dos espacios físicos para dar respuesta a los objetivos del proyecto, y ambos son gestionados desde Grupo Cooperativo Tangente.

  • La Oficina Técnica de Apoyo al Emprendimiento: un servicio de atención al público que facilita toda la información relativa al alcance y desarrollo del proyecto. Cuenta con personal técnico cualificado para dar respuesta a las necesidades de las personas usuarias en relación con las fases de desarrollo del proyecto. Está ubicada en la C. del Duque de Fernán Núñez, nº 2, 28012 Madrid. Consulta los horarios de apertura y el contacto aquí.
  • La finca formativa “Huerto El Pozo” es un espacio de formación para el empleo verde creado con el objetivo de mejorar la empleabilidad de los participantes en las acciones formativas, gracias a la adquisición de competencias técnicas en agricultura urbana y jardinería. La finca cuenta con amplios espacios para el cultivo de hortalizas, zonas ajardinadas e invernaderos y está equipada con un aula formativa, vestuarios y aseos adaptados. Consulta más sobre la finca formativa aquí.

Difusión de Barrios Productores

Desde Barrios Productores también estamos realizando eventos para dar a conocer el programa y para generar conversaciones en torno a la agricultura urbana.

El primero de estos eventos ha sido la proyección de “Growing cities”, una película documental donde se examina el papel de la agricultura urbana en Estados Unidos, mostrando el poder que tiene para revitalizar nuestras ciudades y cambiar la forma en que nos alimentamos. Una road movie agroecológica, donde los cineastas Dan Susman y Andrew Monbouquette emprenden un viaje por carretera para conocer algunas de las experiencias más innovadoras y vanguardistas.

Esta proyección, que se enriquece con un debate posterior, ha sido la primera de varias paradas que tendrán lugar en las próximas semanas. Para estar al día de todos los actos de Barrios Productores se puede consultar la sección de Actualidad y de Agenda de la página web.

Por último, señalar que la comunicación de Barrios Productores también está siendo desarrollada desde el grupo cooperativo Tangente. Estas acciones comprenden el diseño y desarrollo de la página web de Barrios Productores, la creación de vídeos, la elaboración del plan de comunicación y la gestión de las redes sociales del proyecto, que próximamente también estarán en funcionamiento.

Alimentación saludable en el proyecto europeo MARES

El trabajo por la alimentación saludable y el consumo responsable es uno de los ejes de actuación del Grupo Tangente y sus 13 entidades socias. Por eso, en el marco del proyecto europeo MARES, en el que participamos como entidad socia, coordinamos el Mar de Alimentación, ubicado en el distrito de Villaverde y que ha sido presentado recientemente, tras una remodelación importante del edificio. Desde aquí, trabajamos por una alimentación de proximidad, de temporada, ecológica y de comercio justo, teniendo como telón de fondo la soberanía alimentaria y la economía social y solidaria.

En palabras de Ainhoa Moreno, una de las responsables de este espacio a través del Grupo Tangente: «el Mar de Alimentación es una oportunidad para las profesionales del sector, que nos permite repensar nuestra actividad desde la economía social y solidaria y la sostenibilidad».

Para Mikel Fernández, coordinador del Mar de Alimentación, también a través de Grupo Tangente, se trata de un «espacio de referencia para el sector agroalimentario, desde el que trabajamos para promocionar empresas e iniciativas que operan en toda la cadena alimentaria».

¿Qué hacemos en el Mar de Alimentación?

Las líneas estratégicas del Mar de Alimentación, coinciden con las fases de la cadena de valor del sector:

  1. Producción
  2. Comercialización
  3. Consumo
  4. Restauración

En el área de producción, hemos impulsado la creación de un centro logístico para productores/as bajo la cooperativa Madrid Km0. La intención es solucionar los problemas a los que se enfrentan los pequeños proyectos productivos de la Comunidad de Madrid a la hora de afrontar la logística y la distribución en la capital.

En la parte de comercialización, hemos ayudado a la creación de MadrizBio, una cooperativa de pequeños productores/as de productos de huerta ecológica.

Mientras tanto, en la línea de consumo, hemos sentado las bases para la creación de supermercados cooperativos en Madrid, siguiendo el modelo Park Slope (Nueva York) y La Louve (París). Se trata de un supermercado con una gran capacidad de oferta de productos, ecológicos o no, en los que las personas socias emplean alrededor de 3 horas de trabajo voluntario al mes a cambio de obtener mejores precios en los productos. De esta forma, el supermercado no busca el máximo beneficio, sino el abaratamiento de productos de calidad para las personas socias.

Por último, en la parte de restauración, MARES ha puesto en marcha la primera cocina incubadora pública de Madrid, Gastrolab Villaverde.

Cocina incubadora: Gastrolab Villaverde

El Mar de Alimentación acoge en sus instalaciones una cocina industrial o cocina incubadora, que acoge proyectos empresariales para que trabajen tres líneas de producción:

  1. Panadería y pastelería
  2. Conservas
  3. Platos preparados

El objetivo es triple:

  1. Para que empresas puedan diseñar una nueva oferta gastronómica y testar nuevos productos para escalar su negocio, con licencia para vender en el mercado.
  2. Para proyectos aún sin constituir puedan empezar a diseñar su oferta, aunque no pueden vender en el mercado.
  3. Para iniciativas y colectivos del distrito de Villaverde que realicen actividades de sensibilización sobre alimentación sostenible.

¿Por qué este espacio en un sitio como éste?

Desde el proyecto MARES se eligieron cuatro distritos de Madrid para trabajar en el impulso del emprendimiento social colectivo. Y entre los objetivos, estaba eligir zonas de la ciudad especialmente castigadas por el desempleo y de las afueras. Tras escoger el distrito Centro, como estratégico, se señalaron otros tres en zonas más periféricas: Puente de Vallecas, Vicálvaro y Villaverde.

En el pasado, el distrito de Villaverde era un municipio independiente, cuya cercanía al Manzanares y varios arroyos, propiciaba una tierra fértil apta para la huerta. Más tarde, entorno a los años 50, fue absorbido por la ciudad de Madrid. En la actualidad, es una de las zonas de Madrid más cercanas a las huertas periurbanas del área metropolitana. También por ello, decidimos que el Mar de Alimentación tendría más sentido aquí.

Además, el hecho de contar con un centro como este en Villaverde hace que lo que ocurre en las ciudades se descentralice, que las periferias cobren protagonismo.  En estos dos años de proyecto, hemos visto cómo personas de prestigio en el sector de la alimentación, de fuera de Madrid, e incluso internacional, han viajado hasta Villaverde a conocer el Mar y también el distrito en el que se ubica. Porque Madrid es mucho más que la almendra central.

Consulta otros proyectos de agroecología del Grupo Tangente

Cambiar lo urbano desde lo humano

El equipo Garua, del área de sosteniblidad y agroecología deTangente, está coordinando el ciclo Cambiar lo urbano desde lo humano en la Casa Encendida. Una serie de conferencias para pensar la transición ecosocial desde las ciudades, donde la economía social y solidaria tiene mucho que aportar.

¿Pueden las plataformas digitales emergentes funcionar con criterios de la economía social cooperativista? ¿Se pueden expropiar bienes a la mafia para proyectos de emprendimiento cooperativo? ¿Podemos usar una moneda social para pagar servicios suministrados por empresas sociales? Estos son algunos de los debates que han preparado desde Garúa y donde invitan a representantes de experiencias transformadoras.

El próximo 5 de abril, podremos escuchar de primera mano a Giulia Baruzzo, Responsable del Área Internacional de LIBERA, Asociación nombres y números contra la mafia. También intervendrá, por videoconferencia, Valentina Fiore, directora del Consorcio de economía solidaria Libera Terra Mediterraneo, impulsado a partir de la confiscación de bienes mafiosos.

“Libera consiguió en 1996 promover una ley por la que la sociedad civil accede a los patrimonios confiscados a la mafia y crea empresas que priorizan los beneficios sociales y ambientales”, explica José Fernández Casadevante, socio de Garua. Las primeras experiencias de emprendimiento colectivo llegarían años después, tras un trabajo intenso. En la zona de Palermo, 300 hectáreas de tierras y haciendas incautadas a la mafia pasaron en 2001 a manos de una cooperativa dedicada a la producción ecológica de trigo para pasta, aceite y vino. No sin dificultades, estas experiencias abren horizontes de posibilidad para el emprendimiento colectivo en el territorio español.

El 15 de marzo, el ciclo Cambiar lo urbano desde lo humano se centró en las Plataformas Tecnológicas para la economía colaborativa. “La economía colaborativa se ha convertido en un cajón desastre donde cabe todo, cada vez hay más iniciativas supercapitalistas como Airbnb, con impactos económicos y urbanísticos muy perversos”, apunta José Fernández. ¿Es posible promover dinámicas cooperativistas en esas plataformas emergentes? En la charla se habló de la necesidad de generar criterios que permitan evaluar estas plataformas. El grupo de investigación Dimmons , que asistió como ponente, ya están usando por ejemplo los criterios del balance social de la Xarxa”, comenta Fernando.

Otra de las experiencias en sostenibilidad urbana invitadas a este ciclo a finales de enero ha sido la de Bristol Pound. Un moneda que existe desde 2012 en la actual Green Capital europea, impulsada desde una empresa de economía social con respaldo del Ayuntamiento. Una red de 700 comercios, donde están incluidas las comercializadoras de la luz, aceptan esta moneda como medio de pago.

En este vídeo, puedes escuchar la intevención de Chris Sunderland, miembro del equipo coordinador de la Bristol Pound.

 

 

El Fogón Verde, primer restaurante agroecológico y cooperativo en Madrid

Crema de remolacha y batata de primero. Milhojas de berenjena, soja y tomate en salsa, de segundo. Batido de manzana asada de postre. Este puede ser uno de tantos menús que cada semana sirve El Fogón Verde, un restaurante cooperativo que Cyclos S. Coop. Mad, de Tangente, ha impulsado y amadrinado.

Detrás de su menú sencillo, profesional y cuidado, este proyecto acaba de echarse a andar en el madrileño barrio de las Letras. El Fogón Verde tiene un claro compromiso por la transformación social y ambiental. Vegetariano, cooperativo y sostenible.

Como explica Mariano González Tejada, socio de Cyclos, “somos un restaurante 100% agroecológico. Es decir, podemos demostrar la procedencia de todos los alimentos, que son de temporada, producidos sin pesticidas y, en la medida de lo posible, provenientes de proyectos locales y de economía social. Esta filosofía ecologista va más allá de los alimentos. Se extiende a todos los aspectos, desde la obtención de la energía a los productos de limpieza”.

La Ecomarca, un servicio de distribución de alimentos locales y agroecológicos, es quien surte al restaurante de todos sus alimentos. “Queríamos generar sinergias. Potenciar las redes de la economía social y dar un salto de escala en un modelo de distribución alternativo” explica Mariano. “De este modo aseguramos la producción sostenible, la calidad de los alimentos, pero también fomentamos el trabajo digno de productoras y productores y la revitalización del medio rural”.

Creación de cooperativas

Más allá de Cyclos, El Fogón Verde ya tiene vida propia. Lucía Sáenz González, socia del restaurante, cuenta cómo la cooperativa de Tangente, además de apostar con trabajo y capital por la creación del restaurante, se ha constituido como un socio más del proyecto. “Somos seis socias (una entidad más cinco personas físicas) que hemos apostado por una organización del trabajo solidaria y democrática. En ella, todas tenemos la misma capacidad de decisión”.

Para las personas que forman parte del proyecto, su carácter transformador y horizontal resulta una pieza clave e irrenunciable. Serigne Mbaye, socio fundador, se emociona al explicar el esfuerzo que han realizado: “Me parece increíble pensar en todo lo que hemos pasado hasta llegar hasta aquí. Ha sido mucho esfuerzo, pero trabajar en tu propio proyecto, con un salario digno, donde te escuchan, donde nos cuidamos entre todos, es como un sueño”.

Apenas tiene dos meses de vida, pero El Fogón Verde ya se está haciendo un hueco en el panorama gastronómico madrileño. “Trabajamos para  ofrecer comidas y cenas de calidad, que cumplan con nuestra filosofía, pero también que sean sabrosas y asequibles a los bolsillos”, cuenta Vanesa Martínez Quesada, otra de las socias. Un objetivo más que cumplido, a juzgar por los paladares de quienes han podido ya catar sus sabores.

Más información

El Fogón Verde (c/ Alameda, nº 4).

Horarios: de lunes a domingo de 13:00 a 17:00 y viernes y sábados de 20:00 a 24:00.

Garua lleva la agroecología a los comedores de escuelas públicas

La Fundación Daniel & Nina Carasso ha decidido financiar el proyecto de agroecología presentado por Garúa para impulsar en los comedores de escuelas públicas una alimentación saludable y sostenible. Será durante los dos próximos años y llegará a diez centros públicos de la Plataforma Ecocomedores.

Además el proyecto incluye la creación de varias herramientas para facilitar la transición agroecológica de los comedores escolares (página web, guía pedagógica, protocolos, etc.) y una campaña de movilización e incidencia política a favor de una normativa que mejore la alimentación en centros escolares y otros servicios públicos.

Después de años desarrollando iniciativas agroecológicas que buscan la soberanía alimentaria, esta cooperativa del Área de sostenibilidad y agroecología de Tangente decidió apuntar a los comedores colectivos ligados a los servicios públicos (en centros ecolares, lugares de trabajo y centros de salud). “En otros territorios había experiencias. Pienso en la Comunidad Vasca o Cataluña, y recientemente en Valencia, Aragón, Canarias… Madrid, sin embargo, era un desierto”, nos cuenta Abel Estéban, socio de esta cooperativa.
El comienzo
Primero empezaron con los comedores de tres colegios de la Fundación Fuhem, donde se sirven 2.500 menús diarios. Eso fue en el 2013, había una empresa que gestionaba este servicio de forma convencional y a través del acompañamiento de Garúa, los menús fueron cambiando: se apostó por productos de temporada, productos ecológicos (en todos los alimentos menos los de origen animal) y también productos locales en la medida de lo posible.
“No se trata sólo de de sustituir ingredientes. La alimentación saludable y sostenible tiene que formar parte del proyecto educativo del centro. La alimentación está en el aula también”, matiza Abel. Por eso, desde Garúa, han elaborado un itinerario pedagógico de segundo de infantil a segundo de la ESO. “Además, impulsamos el cambio en los hogares al apoyar la creación de grupos de consumo agroecológicos para las familias de la comunidad”, continúa.

Cambio de escala
Este otoño, Garua da el salto a los centros escolares de la red pública que forman parte de la Plataforma Ecocomedores, creada en 2014. Hace un par de años el escenario no era tan favorable, no había una masa crítica de AMPAS que apostasen por incluir productos agroecológicos en sus comedores. Tampoco la CEAPA (Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos) había incluido entre sus reivindicaciones la alimentación saludable y sostenible. Desde 2016, es un compromiso a nivel estatal de las AMPAS.

La convocatoria sobre alimentación sostenible de la Fundación Daniel y Nina Carasso, que acaba de aterrizar en España, es una oportunidad para escalar el proyecto. “Después de un año queremos un trabajo más estructurado, llegar a más comunidades educativas, hacer incidencia política”.

El nuevo proyecto consiste en sensibilizar y acompañar a cinco centros escolares el curso 2016-2017 y otros cinco en el siguiente curso escolar. Partiendo de un análisis previo de la situación, el proyecto incluye la ayuda técnica en la transición, la sensibilización y formación de toda la comunidad educativa de los 10 centros que sean seleccionados. A finales de septiembre, la plataforma Ecocomedores se reunía para fijar los criterios de los colegios a los que acompañarán desde Garúa. Fundamental: “Que haya un compromiso por parte del  AMPA y del equipo directivo y un trabajo previo”.

También facilita mucho la transición si el propio centro o personal de la administración gestionandirectamente el comedor “así puedes trabajar directamente con el equipo de cocina. Esperamos empezar a trabajar en breve con alguna escuela infantil con estas características y ganas de mejorar su comedor”.
Otro de los objetivos del proyecto es sentar las bases para la creación de una empresa de cátering agroecológico (inexistente en la Comunidad de Madrid). «La posibilidad de crear una empresa de cátering que apueste por productos agroecológicos vinculada a la Fundación FUHEM, que además imparte  formación profesional en hostelería  en uno de sus centros, estará más cerca con este proyecto».

Tres años de Ecomarca

Celebramos el tercer aniversario de Ecomarca, una red para la distribución de productos ecológicos a grupos de consumo dinamizada por Cyclos S. Coop. Mad, una cooperativa sin ánimo de lucro del área de sostenibilidad y agroecología de Tangente.

En este tiempo, Ecomarca se ha convertido en una alternativa real para la cesta de la compra de cientos de personas organizadas en grupos de consumo y para una red de más de 50 pequeñas y pequeños productores de la Comunidad de Madrid y comunidades aledañas.

Hoy más de 20 grupos de consumo de Madrid reciben todos los martes productos sanos, ricos y producidos en condiciones dignas y sostenibles.

Ecomarca nació respondiendo a una necesidad: simplificar la logística de los grupos de consumo madrileños que se organizan para consumir de una forma más sostenible y responsable. A través de Ecomarca, estos grupos amplían la gama de productos que pueden consumir y sin perder el contacto directo con los productores. “Facilitamos los intercambios entre pequeños productores y productoras de productos ecológicos y grupos de consumo, siempre bajo las premisas de transparencia, cooperación y el trato directo entre quienes consumen y quienes producen”, explica Luis Rico, uno de los impulsores de Ecomarca.

Ecomarca se encarga de actualizar la oferta de productos, enviar los pedidos a los productores, transportar la mercancía hasta los grupos de consumo y realizar los pagos a los productores. “La comunicación es fundamental”, explica Beatriz Ferreiro la socia de Cyclos que se encarga de recoger los productos puerta a puerta y llevarlos en furgoneta a cada grupo de consumo. “Muchos de los productores tenían que repartir a diferentes grupos de consumo y muchas veces se convertía en caos para ellos. Ecomarca facilita su distribución y mantiene una comunicación directa y cercana con ellos”, prosigue.

Un total de 50 productores y productoras han depositado su confianza en Ecomarca en estos tres años, ofreciendo una oferta completísima. En la cesta de la compra de Ecomarca podemos encontrar las frutas y hortalizas de la Finca las Matosas, que cultiva en ecológico en Montejo de la Sierra; los huevos ecológicos la granja segoviana Gallinómada; las magdalenas de El Zorzal, elaboradas de forma artesanal en un pueblo de Ávila; los jamones y embutidos de la empresa familiar Biobardales de Guadarrama o la cosmética natural de Dos Castaños, por citar sólo algunos ejemplos. Todas estas iniciativas, además de producir en agroecológico, recuperan oficios tradicionales, generan alternativas de trabajo en el campo y mantienen los pueblos vivos.

Ecomarca también fomenta la creación de nuevos grupos de consumo acompañándolos y asesorándolos en su proceso y difundiendo los beneficios de un consumo justo y de proximidad. La colaboración con locales, asociaciones y tiendas de barrio es fundamental, pues cada martes abren sus espacios a los grupos de consumo que se organizan para recibir las cestas de la compra de Ecomarca y llevárselas a casa. Y así, de forma constante, los grupos crecen, los productores pueden planificar mejor su producción y el consumo responsable llega a distintos rincones de Madrid.

Carta por una soberanía alimentaria

Trabajar por la soberanía alimentaria y la agroecología y participar en el diálogo social para la creación de propuestas municipalistas concretas que lo hagan posible. Con estos dos objetivos caminan desde hace varios meses las entidades verdes de Tangente  (Altekio, Cyclos, Garúa, Germinando y Heliconia), a partir de diferentes propuestas y en red con otros tantos actores sociales, ciudadanos, económicos y políticos. Para que la economía social y solidaria esté al servicio de un sistema de desarrollo y de alimentación justo y sostenible.

“Desde la Red de Economía Alternativa y Solidaria (REAS) se vio interesante que durante el I Congreso Internacional de Economía Social y Solidaria celebrado en Zaragoza en noviembre se buscara un acercamiento con equipos y redes que abordaran la economía social desde otros paradigmas, como el de la soberanía alimentaria. Así que se invitó a entidades que trabajan este ámbito con el objetivo de generar propuestas concretas y realizables para incidir en políticas municipales a nivel estatal”. Son palabras de Carolina Yacamán, socia de Heliconia y coordinadora de la mesa de trabajo que durante el congreso reunió a entidades, redes, agentes políticos y agentes sociales en torno a la soberanía alimentaria.

De la mesa de trabajo, en la que también participaron todas las entidades verdes de Tangente, salió la “Carta por una soberanía alimentaria en nuestros municipios”, que actualmente cuenta con más de 60 adhesiones. Un documento vivo que ya se ha traducido a cinco idiomas y está sirviendo como base para promover la reflexión, el debate y generar propuestas concretas a nivel estatal. La apuesta de Tangente en este espacio es clara: “Estamos ahí porque ya desarrollamos muchos proyectos en esta materia a nivel local y regional y pensamos que debemos de estar presentes en propuestas más pragmáticas. Con nuestro conocimiento técnico y nuestra experiencia podemos seguir construyendo políticas municipales transformadoras”, argumenta Yacamán.

De manera paralela nos encontramos con Madrid Agroecológico. Se trata de “un grupo de trabajo amplio de agentes que tienen relación con la agroecología dentro de Comunidad Autónoma de Madrid, cuyo objetivo es identificar los problemas del sector a nivel autonómico y generar propuestas políticas”, resume Julia del Valle, socia de la cooperativa Germinando. Esta iniciativa constituye un recorrido de encuentro y coordinación entre movimientos que ya están de  trabajando por un Madrid agroecológico. Desde enero hasta abril de 2015 se van a realizar cuatro encuentros en los que se abordarán temas como el acceso, comercialización, transformación y consumo de alimentos agroecológicos.

Este proceso pretende concretar propuestas específicas y realizables a nivel autonómico para presentar a las distintas formaciones políticas, coincidiendo con las próximas elecciones municipales. Como explica Julia del Valle, Tangente tiene mucho que aportar: “El capital humano que tiene el grupo ofrece una visión más amplia al proceso. Nuestras entidades tienen amplia experiencia en campos que resultan muy útiles en este sector, como el asesoramiento a ayuntamientos, la formación específica en agroecología, el desarrollo de planes estratégicos o el apoyo y asesoramiento a entidades que comienzan su andadura en el ámbito de la agroecología”.

Tangente apuesta por el emprendimiento en el sector agroecológico

En clave cooperativa y agroecológica. Así es el curso que Tangente organiza en el Parque Agroecológico el Soto de Grillo de Rivas y que dará comienzo en el mes de marzo. Un curso dirigido a fomentar la cultura emprendedora y la empleabilidad de las personas participantes a través de la creación de empresas cooperativas dentro del sector.

Con esta formación, Tangente da un paso más en su trayectoria de apoyo al emprendimiento. En palabras de Ariadna de la Rubia, de la cooperativa Andaira, “hemos adaptado el curso general Emprender en clave cooperativa y lo hemos convertido, por primera vez en Rivas, en un curso sectorial”. De la Rubia coordina la parte formativa de Rivas Coop, la iniciativa de la Concejalía de Desarrollo Económico, Empleo y Formación que desde hace más de un año impulsa acciones de formación, asesoría o networking.

Esta vez, la formación tiene un objetivo añadido, cuenta Alberto de la Cruz, socio de la cooperativa Heliconia y coordinador de este curso: “Fortalecer la red y la coordinación entre los diferentes proyectos que se están desarrollando en el Parque de Soto de Grillo desde hace tres años”. Éste es un espacio donde el Ayuntamiento de Rivas ha facilitado el acceso a 16 parcelas a diferentes personas y entidades con proyectos agroecológicos, y que son, de manera prioritaria, a quienes se dirige el curso de Tangente.

“Queremos reforzar la madurez de dichos proyectos. Se trata de iniciativas emprendedoras que están en diferentes fases de consolidación y nuestro objetivo es fortalecerlas, a la vez que fomentamos la coordinación entre ellas”, apunta de la Cruz. Su cooperativa está realizando un diagnóstico del Parque con el objetivo de hacer propuestas de mejora. Y aunque todavía es pronto para sacar conclusiones, “reforzar la coordinación y la red entre proyectos nos parece prioritario”.

Durante todos los lunes y los miércoles de marzo tendrán lugar las sesiones formativas, divididas en dos bloques temáticos. Una primera parte está orientada a la economía social y solidaria en general: la gestión de las empresas y su día a día. En un segundo bloque, la formación se centrará en aplicar los conceptos generales al sector agroecológico. Eso sí, todo enfocado desde una metodología basada en la transmisión del conocimiento (a partir de experiencias reales) y en la práctica. “En cada sesión, las personas participantes aplicarán los conocimientos aprendidos a sus propios proyectos”.

Con este curso Tangente apuesta por el emprendimiento también en el sector agroecológico, un ámbito que puede contribuir no sólo al fomento de una economía que ponga en el centro a las personas (su calidad de vida y su bienestar), sino en gran medida también que atienda al cuidado del medio ambiente y el desarrollo sostenible y sustentable.

Más información sobre el curso Emprender en clave cooperativa y agroecológica.

 

Guía de Conciliación de la Economía Social

Esta guía es el resultado de una investigación financiada por el Servicio Regional de Empleo de la Comunidad de Madrid como parte de la línea de actividades orientadas al Fomento de la Economía Social. Las cooperativas Pandora Mirabilia y Andaira coordinadoras del proyecto, han realizado esta interesante prospección en empresas de economía social sobre los modos en que gestionan la conciliación de la vida laboral y personal en su actividad cotidiana y cómo, en definitiva,  ponen en práctica principios de la economía social como es el fomento de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

Entre los principios orientadores de toda entidad de economía social recogidos en la Ley 5/2011 en primer lugar está la “Primacía de las personas y del fin social sobre el capital, que se concreta en gestión autónoma y transparente, democrática y participativa”. Este principio es el punto de partida de la investigación llevada a cabo, a lo que se une otro de los principios que explicita la preocupación por la gestión ética y solidaria de los equipos y la sostenibilidad del modelo social: “Promoción de la solidaridad interna y con la sociedad que favorezca el compromiso con el desarrollo local, la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, la cohesión social, la inserción de personas en riesgo de exclusión social, la generación de empleo estable y de calidad, la conciliación de la vida personal, familiar y laboral y la sostenibilidad.”

Las características de las empresas de economía social difieren de las empresas de naturaleza capitalista en varios aspectos que caracterizan el desarrollo empresarial de las mismas. Las empresas de economía social se rigen en su funcionamiento por los valores y principios cooperativos y fomentan unas relaciones económicas éticas y solidarias, con objeto de promover el beneficio social de toda la comunidad. En muchos casos, las cooperativas se sitúan dentro de los valores de la economía social, pero no siempre su formula empresarial es garantía de dichos valores.